domingo, 14 de noviembre de 2010

Las prefiero rosas...

Sólo había que mirar hacia arriba,
alli estaban ellas,
asomándose para ti,
para colorear una mañana cualquiera...
después de las tormentas
de nubes negras.
Porque no siempre después,
sale el sol,
sí...
pero sólo si tú quieres,
sólo tú puedes cambiarles el color.
Para qué verlas siempre negras,
yo las prefiero rosas...

(para ti, por tu admirable fuerza, por cambiarlas de color a pesar de las tormentas...)

2 comentarios:

Gloria dijo...

Tunea amiga...tunea...

Anónimo dijo...

míralas... no sabía que por las noche las nubes rosas se escondían ahí en esa callecita de la derecha...