sábado, 16 de mayo de 2009

Sillas

Sobran sillas en este salón, falta un trozo de algo que no quedó…
Sobran sillas que algún día no estuvieron vacías…
Sobran sillas en tu vida, esas que te dejaron vieja y vacía.
La ventana ya no te quiere enseñar nada, enciérrate en tus cuatro paredes casi de cartón, el sol por ella no se asoma, ahora siempre quieres estar sola.
Sobran sillas en este salón, vacíalas de vida amiga, llénalas sin tu memoria y la mía, sillas, sillas.
Suspira, corre, imagina… Por qué tantas sillas vacías, reflexiona compañera que la vida te va dejando sin su armonía…
Míralas, quién se sentaba entonces, por qué nadie cabía en tu enorme salón, que hoy te atrapa en tus tardes raras, mirando al techo que se derrumba en tu mente dispersa de recuerdos, sillas, sillas.
Vas de una a otra, no te mientas, que ya no volverán…
Son tus enemigas, te miran, se ríen de ti, se quedaron con tus fantasías, tus tardes de café, tus tardes de alegrías, sola, sola se queda una silla.
Y ya no tienes donde sentarte, pero hay tantas sillas vacías, vacías, como flaquea tu vida… Sillas, sobran sillas, pero hoy ya no estarán para mí.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Me gusta la idea de las sillas, tomo nota...

Rocío Guzmán dijo...

Las sillas que son muy curiosas pero hay quien piensa que es un vulgar objeto con una única función... Ay pobres sillas...

Anónimo dijo...

Me gusta la idea de las sillas que un día estuvieron ocupadas y hoy están vacías, esperando que alguien se quiera sentar de nuevo, me parece muy...sugerente